jueves, 27 de agosto de 2009

El rol de la Educación en el desarrollo de Chile

En este último tiempo los principales movimientos sociales, gobiernos y grandes pensadores del mundo se están dando cuenta de la importancia de la educación en el desarrollo de cada país. Con sólo fijarnos en las principales conferencias de las Naciones Unidas en estas dos últimas décadas, encontraremos el sorprendente rol dado a la educación.

En todas estas Conferencias, estrechamente interrelacionadas, se afirma la importancia de la Educación en la solución de los problemas considerados: en la dinámica de población, su influencia en la natalidad, la mortalidad y la distribución espacial; en relación a la producción, su influencia en la capacidad de producir, que supone el conocimiento de los recursos disponibles y de los medios de utilizarlos; en relación al consumo, conocimiento de los requisitos acerca de la salud, la vivienda y las otras necesidades para una vida humana digna.

Si empezamos a investigar exhaustivamente diversos estudios y artículos de grandes pensadores y economistas contemporáneos nos daremos cuenta que éstos ven a la calidad de la educación como el verdadero motor del desarrollo económico. Se puede advertir que las sociedades que no siguen políticas acertadas en materias educacionales corren serios riesgos de perder competitividad, sumergirse en el subdesarrollo y acrecentar la brecha con los países desarrollados.

Entre las medidas encaminadas a promover la mejora de la calidad de los sistemas educativos destacan: la orientación hacia los resultados en el sentido de intensificar los procesos de evaluación de alumnos, profesores y establecimientos educacionales; el refuerzo de las oportunidades de calidad para todos, debido a las grandes diferencias de rendimiento académico y laboral que producen las actuales desigualdades en materia de calidad; la mayor flexibilidad y apertura de los currículum con el objeto de desarrollar las competencias que exige la nueva era del conocimiento y, finalmente, las políticas orientadas a elevar la condición social del profesorado.

Un claro ejemplo de que, con esfuerzo y educación de calidad y equitativa para todos, los países en vías de desarrollo y sub desarrollados pueden surgir es el caso de los hoy llamados “tigres asiáticos”: Corea del Sur, hace apenas 25 años, era un país muy atrasado, sin recursos naturales, en que el 80% de su población estaba constituida por campesinos pobres, con un 40% de analfabetismo y un ingreso per cápita de apenas 120 dólares anuales En poco tiempo, este país ha logrado ser competitivo en el mercado internacional de modo que sus exportaciones superan los 100.000 millones de dólares anuales. El esfuerzo fue fundamentalmente propio y se puede resumir en una sola frase: "una buena administración; aprovechando las coyunturas que el sistema económico internacional presentaba en ese momento". A través de ello, pudo implementar políticas eficientes destinadas a mejorar todas las infraestructuras básicas, modernizar sus sistemas educativos en todos los niveles, como también mejorar sus condiciones de salud, saneamiento y vivienda.

En Chile, como en otros países de Latinoamérica, se está dando un proceso similar. En ellos hay posibilidades futuras ciertas, si progresa la eficiencia administrativa y se desarrollan estrategias destinadas a preservar y desarrollar el recurso humano. Todo ello sujeto al esfuerzo continuo de la comunidad entera. Pareciera ser que el desarrollo, más que una cuestión de dinero, es un asunto de recursos humanos, los que cada país debe lograr a través de la prevención del daño de la pobreza crónica, la capacitación y la educación. Cada vez está más claro que no existen diferencias de capacidades o virtudes de las diferentes razas humanas. Todas puestas bajo las mismas condiciones, tienen respuestas semejantes. La diferencia real ha estado hasta ahora en la desigualdad de oportunidades.

Gasto en Educación en Chile

El gasto total en educación a 1999 fue de 2.6 billones de pesos, de los cuales 1.47 billones de pesos (56.4%) correspondieron a gasto público y 1.14 billones de pesos (43.6%) a gasto privado o de las familias.

El grueso del gasto en educación se destina a los niveles medio, básico, y otros, los que significan 1.97 billones de pesos. De dicha suma, un 67% se destina a los establecimientos municipales y particulares subvencionados, donde estudia el 91.1% del alumnado. La mayoría de dicho financiamiento es de origen público. Un 33% del gasto destinado a los niveles medio, básico y otros se destina a los colegios particulares pagados, donde estudia un 8.9% del alumnado. Dicho financiamiento es desembolsado en su totalidad directamente por las familias.

La educación superior, por su parte, significa un gasto total de 0.64 billones de pesos, de los cuales 0.42 billones son desembolsados directamente por las familias en aranceles y 0.22 billones aportados por el Estado y se orientan casi completamente a las universidades del Consejo de Rectores, donde estudia la mitad de los alumnos de educación superior. Las universidades privadas, así como los institutos de educación superior y los centros de formación técnica son financiados prácticamente en su totalidad mediante aranceles desembolsados por las familias.

La evolución de la estructura del financiamiento de la educación, es decir, el paso de un financiamiento educacional casi completamente público a uno en el cual el gasto privado tiene un rol creciente, ha significado un importante deterioro en la equidad de la educación y al mismo tiempo, en un retraso importante en el financiamiento destinado a la abrumadora mayoría del alumnado, que todavía depende del gasto público.

Es así que, hoy día alrededor del 33% del gasto educacional total destinado a los niveles básico y medio recae en el 8.9% del alumnado que asiste a colegios particulares pagados y que incluye a los sectores más acomodados. En cambio, el 91.1% de los alumnos de niveles básicos, medios y otros depende casi completamente del gasto público destinado a esos niveles. Este, como se ha mencionado, se encuentra todavía a niveles reales similares a los alcanzados hace treinta años, a principios de los setenta. En la educación superior, por su parte, el quintil mayores ingresos percibe el 40% del gasto total destinado a dicho nivel educacional, mientras el 80% del alumnado recibe el 60% restante y el quintil de menores ingresos es beneficiario sólo el 5.7% del gasto total en educación superior.

Chile: Gasto Público en Educación por Alumno (en pesos)

Años

Educación Superior

Educación Media

Educación Básica

1971

1,113,431

409,807

246,218

1972

970,594

381,973

265,101

1990

448,208

146,403

165,114

2000

575,356

377,682

375,122


Cuando la educación aporta a la economía

El desarrollo económico es uno de los factores principales, que determinan el nivel y/o calidad de vida de las distintas naciones. Del mismo modo, representa sus capacidades de crear las riquezas que, a largo plazo, conformarán sus bienestares y prosperidades económicas.

No obstante, tal concepto está determinado por una gran cantidad de factores. Uno de ellos, está en directa relación con la capacidad de producir, y es la “educación”. Lo cierto es que un país puede experimentar un incremento de su desarrollo económico, si experimenta un cambio sustancial y positivo en su nivel de enseñanza.

En cuanto a esto, uno de los análisis más destacados (de Ignacio Tabares) dice que este factor afecta directamente la economía, mediante la capacitación y formación de las distintas poblaciones; pues permite que sus metas de producción se encuentren en directa relación con el manejo de la tecnología y los complejos sistemas de producción.

Por otra parte, y tal como lo reveló un estudio del Banco Mundial, el desarrollo económico se encuentra más enlazado a una mejor “calidad” educativa, que a una “cantidad” (cantidad de habitantes que tienen acceso a una enseñanza básica, secundaria y/o superior); al menos en el caso de América Latina y el Caribe.

En lo que respecta a esta situación, Pamela Cox (Vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe), expresó: "Si bien los países de la región han ampliado su educación y brindan acceso equitativo a las oportunidades de aprendizaje a la mayoría de los niños ello no se refleja en una disminución importante de las desigualdades en los ingresos".

Por consiguiente, uno de los grandes desafíos y metas nacionales, están dirigidos a brindar un mejor nivel de aprendizaje, en bienestar de la economía. Territorios que han tenido grandes avances educativos en lo que respecta al acceso, pero no a su calidad.


La educación reduce el progreso

Sin embargo, toda la inversión también puede ser vista como un gasto negativo. La educación retrasa el crecimiento económico de un país. Un joven que se encuentra estudiando durante 5 años en la universidad, no es alguien que esté produciendo bienes y servicios. Esto quiere decir que, si todos los jóvenes dejarán de estudiar y entraran al área productiva, podríamos soñar con ser un país desarrollado ventajosamente.

¿Pero porqué es tan importante la educación? Es muy simple, un país trabajólico y desarrollado sin educación, es propenso a cometer errores por si mismo. Un individuo educado posee más herramientas y conocimientos, que le permiten tomar una decisión estratégica ante un problema dado.

Se podría inferir, que el ingreso de nuevos profesionales al mercado, ha traído consigo la posibilidad de acelerar un país en vías de crecimiento, ¿Pero es tan así?

Chile posee un muy buen índice de educación. Pero es un país que avanza lento en lo económico. Dicho lo anterior, tiene sentido que un país que se restringe en lo económico, se sobrevalore educacionalmente. Sin embargo, ocurre un estancamiento en algún sector del círculo vicioso. El chileno educado no logra producir lo suficiente como para hacer crecer el país.


La Educación con miras hacia el futuro

A pesar de todas las críticas y denuncias que puede recibir la educación chilena, hay varios actores que se esfuerzan para que eso vaya cambiando. Siendo las escuelas municipales las que generalmente se quedan atrás en el ámbito tecnológico, hay comunas en Santiago que se escapan de esta sombra negativa.

Una de éstas, es la emblemática comuna de Ñuñoa, en donde la remodelación e implementaciones tecnológicas, tanto de equipos de aprendizaje como de arquitectura, ha sido muy potente durante los últimos años, todo esto con el fin de que miles de estudiantes tengan todas las herramientas necesarias para ser un aporte a la economía nacional y de paso participar en su desarrollo. El República de Siria de la comuna mencionada lleva la batuta en este ámbito. Pasó de ser una escuelita básica a ser uno de los liceos más modernos.

Esta iniciativa quiere ser imitada por otros “colegios emblemáticos” de Santiago, ya que se demuestra que con le preocupación del municipio y ayuda de la empresa privada, es posible sembrar para que Chile coseche en algunos años más muy buenos elementos para el desarrollo nacional.

Una de las entidades externas a las municipalidades y el gobierno que participa activamente en el fomento de las tecnologías en la educación pública. Se trata de País Digital, que es una fundación sin fines de lucro que tiene como finalidad la investigación, difusión, promoción y desarrollo de los distintos aspectos relacionados con las ciencias tecnológicas, preocupándose mayoritariamente de dar soporte en herramientas educativas. Esta organización tiene una alianza estratégica con el Ministerio de Educación.

Esta y otras iniciativas, que se centran principalmente en lo tecnológico, buscan apuntar hacia un desarrollo de Chile por la vía de la educación. Opción que significa un proceso a largo plazo y que tiene sus riesgos económicos (inversiones que se pueden convertir en pérdidas), pero que sin duda traerá resultados de desarrollo importantes para nuestro país en un tiempo no muy lejano.

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